Nuestra filosofía

Comprometidas con el bienestar animal

¿Cómo trabajamos?

– NOS BASAMOS EN EL BIENESTAR ANIMAL, TE EXPLICAMOS EL PORQUÉ –

Nuestra filosofía se refleja en la metodología y visión de trabajo conjunta que aplicamos en nuestros servicios, centrada en ofrecerte herramientas de calidad basadas en la educación en positivo para tu perro, gato y caballo. No sólo para solucionar problemas de comportamiento, sino también para ayudarte a comprenderlos y poder así fortalecer el vínculo con los que sin duda son parte de tu familia: tus compañeros animales.

Vínculo animal-humano

– NUESTRA PRINCIPAL MOTIVACIÓN –

Nuestro principal objetivo y motivación es el de la mejora del vínculo entre el animal y el humano, ya que es la mejor manera de construir relaciones sólidas persistentes y equilibradas a largo plazo con nuestros animales de compañía. Es por ello, que hemos querido dar un paso más para aportar estos valores también en la mejora del bienestar animal en la sociedad actual, mediante la colaboración de Etholink en campañas de administraciones públicas, así como la mejora del bienestar equino, mediante la divulgación de las necesidades básicas y educación en positivo de los caballos. Creemos de vital importancia hacer hincapié en comprender las diferentes necesidades que tiene cada especie, como son los perros, gatos y caballos. Sólo así es posible convivir y conseguir un encaje perfecto y respetuoso entre todos.

Educación en positivo

– NUESTRA BASE DE TRABAJO –

Trabajamos respetando en todo momento el bienestar animal. La educación en positivo es una manera de educar a nuestros compañeros animales de manera respetuosa, ya que no admite el castigo como forma de aprendizaje. Por lo tanto, por un lado nuestra base de trabajo se basa en reforzar comportamientos deseables mediante premios (sean premios comestibles, caricias, palabras agradables, juegos o cualquier estímulo que resulte positivo para tu perro o gato). Por otra parte, todas aquellas conductas que no nos gustan o nos resultan problemáticas, las ignoraremos o reconduciremos. Este método, avalado por la comunidad científica, es conocido como el refuerzo en positivo y asegura la adquisición a largo plazo de las conductas reforzadas, el fortalecimiento del vínculo entre el animal y el humano y el respeto con el bienestar animal.

FAQ’S etholink

– TE AYUDAMOS A RESOLVER ASPECTOS QUE RODEAN EL MUNDO DEL COMPORTAMIENTO ANIMAL –

¿Qué es la etología?

La etología (del griego «ηθος» ethos, costum y «λóγος» logos, razonamiento, estudio y ciencia) es la rama de la biología y la psicología experimental que estudia el comportamiento de los animales en sus medios naturales. En el caso de la etología clínica, se trata del estudio del comportamiento de los animales domésticos, como son los más comunes el perro y el gato.

¿Qué es un etólogo?

El etólogo es un profesional graduado o licenciado en Veterinaria, Biología, Psicología, Pedagogía o Medicina, que ha cursado un máster universitario en Etología Clínica.

Es el especialista que ofrece servicios de diagnóstico, prevención, tratamiento y seguimiento de problemas de comportamiento en perros y gatos domésticos.

El veterinario etólogo puede tratar todos los niveles de un problema de comportamiento con implicación de problemas orgánicos (de salud) al ser el único especialista que puede recetar fármacos. En cambio, el etólogo con otra especialidad, en estos casos, deberá ir siempre de la mano de un veterinario.

¿Qué problemas puede tratar un etólogo?

Los problemas de comportamiento que puede tratar un etólogo son los siguientes:

– Agresividad con personas, perros o animales
– Conducta destructiva en perros
– Rascado inadecuado en gatos
– Eliminación inadecuada de orina y excremento
– Ladridos excesivos
– Maullido excesivo
– Fobias a tormentas, petardos, tráfico, etc.
– Miedo a personas, perros o animales
– Falta de control en el manejo del animal
– Exceso de actividad
– Conductas repetitivas estereotipadas
– Alteración de la conducta alimentaria
– Alteración de la conducta sexual
– Alteración del sueño

¿Qué es un educador canino?

Un educador canino es el profesional que ofrece el servicio de modificación de la conducta de problemas de comportamiento de un perro, diagnosticados previamente por un etólogo. Su objetivo es, por un lado, poder educar a los propietarios para entender mejor el lenguaje y las necesidades caninas. Por otro lado, educar al perro para que tenga una mejor relación con su entorno y mejorar su vínculo con personas y otros animales. También existe la especialización en educación felina, aunque no es tan común como la educación canina.

¿Qué problemas puede tratar un educador canino?

Los problemas de comportamiento que puede tratar un educador canino, diagnosticados previamente por un etólogo, son los siguientes:

– Agresividad con personas, perros o animales
– Conducta destructiva en perros
– Eliminación inadecuada de orina y excremento
– Ladridos excesivos
– Fobias a tormentas, petardos, tráfico, etc.
– Miedo a personas, perros o animales
– Falta de control en el manejo del animal
– Exceso de actividad
– Conductas repetitivas estereotipadas
– Alteración de la conducta alimentaria
– Alteración de la conducta sexual
– Alteración del sueño

¿Qué es un adiestrador canino?

Un adiestrador canino es el profesional que ofrece el servicio de modificación de la conducta de un animal sin que presente problemas de comportamiento. Su objetivo es poder enseñar unas habilidades concretas a base de ejercicios y retos mentales que estimulan y ayudan a satisfacer las necesidades cognitivas y fisiológicas del animal.

¿Qué problemas puede tratar un adiestrador canino?

En este caso, al no tratar problemas de comportamiento, el adiestrador trata las siguientes habilidades:

– Agility y otros adiestramientos deportivos
– Adiestramiento en obediencia: sentarse, tumbarse, levantarse, atender a la llamada del propietario, caminar al lado, etc.
– Adiestramiento para funciones especiales: perros de policía, rastreo de olores, guardia y defensa, etc.
– Adiestramiento para perros de asistencia

¿Cuál es la diferencia entre educador, adiestrador y etólogo?

Adiestradores, educadores y etólogos pueden tratar diferentes niveles del comportamiento de un animal.

El adiestrador canino mejora las habilidades cognitivas y fisiológicas que no tengan relación con problemas de comportamiento ni con el malestar emocional del animal. Por tanto, no incide en la modificación de la emoción interna del perro ni en la mejora de un problema.

En cambio, el educador canino sí pueden tratar los problemas de comportamiento y el malestar emocional del perro relacionados con su entorno y vínculo con personas y otros animales. Puede llegar a un nivel más alto de implicación con el comportamiento del animal.

A diferencia de los otros especialistas, el etólogo es el único profesional que puede diagnosticar un problema de comportamiento y, por tanto, puede también tratar la modificación de conducta consecuente. Pasa lo mismo con el etólogo veterinario al ser el único que, además, puede recetar medicación para acompañar el tratamiento etológico con uno farmacológico en caso de ser necesario. Estos profesionales pueden tratar mayoritariamente perros y también gatos.

El origen de un problema de comportamiento suele ser multifactorial y complejo. Por lo tanto, es imprescindible tener conocimientos especializados para poder resolver un caso mediante un tratamiento efectivo con resultados duraderos.

¿Cómo escoger el mejor profesional para tu perro o gato?

El criterio más importante para escoger el mejor profesional para tu perro o gato, en primer lugar, es que el profesional trabaje en la educación positiva y, por tanto, que tenga como prioridad el bienestar animal en el momento de aplicar el tratamiento. Las técnicas aplicadas con este método son las únicas que generan un aprendizaje a largo plazo sin deteriorar el vínculo que tengas con el animal.

En segundo lugar, siempre dependerá del motivo por el que necesites un profesional. Si tu animal no presenta ningún problema de comportamiento y quieres mejorar el vínculo y la obediencia, el adiestrador es quien puede ayudarte a alcanzar estos objetivos. En cambio, si tu animal sí presenta un problema de comportamiento, el etólogo y el educador, trabajando conjuntamente, son los principales profesionales que pueden tratar las necesidades que presente tu perro o gato.

¿Qué diferencia hay entre educación en positivo y castigo?

La educación en positivo es la única técnica de trabajo que respeta el bienestar animal y que tiene una eficacia demostrada científicamente. Esta metodología se basa en el refuerzo de las conductas que deseamos que aparezcan en nuestro animal y que se mantengan a largo plazo y en ignorar las que no deseamos y queremos que desaparezcan. Trabajando con la educación en positivo, el animal cambia su comportamiento porque se ha creado un aprendizaje basado en la motivación, la confianza, un cambio positivo de percepción y un mejor vínculo animal-humano. Este aprendizaje es sólido y se mantiene a lo largo del tiempo.

El castigo, en cambio, se trata de la técnica de trabajo que no respeta el bienestar animal. Esta metodología se basa en el castigo físico (collares de pincho, eléctricos, de cadenas o de ahogo, pistolas de agua, golpes en el morro o extremidades del animal y un largo etc.) o la combinación de un castigo verbal prolongado junto con un castigo físico. Trabajando con el castigo, el animal cambia su comportamiento porque se ha creado un aprendizaje basado en el miedo. Este aprendizaje no es sólido y no se mantiene a lo largo del tiempo, ya que favorece la aparición de trastornos de ansiedad y angustia que suelen derivar en conductas agresivas hacia los propietarios y otros animales.

Para qué alargar una situación desagradable para todos. !Tratar los problemas de conducta es posible!