Un cachorro necesita una base de educación en positivo para prevenir problemas de comportamiento futuros y para poder tener estabilidad emocional. Esta base es necesaria para afrontar adecuadamente la etapa adulta que está por venir.

Esta base es necesaria para afrontar adecuadamente la etapa adulta que está por venir. En el caso de los perros, la etapa más crucial para conseguir este aprendizaje es la de socialización (del mismo modo que pasa con los gatos).

¿Que és la etapa de socialización?

La etapa de socialización de un perro es el período que se extiende entre las 3 semanas de vida hasta los 4 meses, aproximadamente, y está determinada por:

– El desarrollo sensorial y motor completo del animal, es decir, la vista y el oido ya deben ser funcionales.
– El inicio del desarrollo de la respuesta de miedo, gracias a la maduración de las estructuras nerviosas que regulan esta emoción.

En la quinta semana de vida, el cachorro ya empieza a tener miedo de la novedad y esta emoción aumenta hasta llegar al mismo grado de miedo que un perro adulto, al finalizar la etapa de socialización.

¿Por qué es tan importante la etapa de socialización?

Esta etapa es muy importante para un cachorro ya que, a partir del desarrollo de la respuesta de miedo, podemos gradualmente acostumbrarlo a los distintos estímulos que va descubriendo en su entorno.

Una incorrecta exposición o la nula exposición a estos nuevos estímulos puede producir al perro una respuesta de miedo muy elevada que va a impedir realizar el correcto aprendizaje de estos estímulos.

Así, podemos conseguir el aprendizaje de comportamientos adecuados y la correcta habituación del animal (a distintas situaciones, personas, perros, ruidos, bicicletas, coches, etc.), o, por el contrario, nos vamos a tener que enfrentar a la aparición de problemas de comportamiento (miedo, agresividad, frustración, destructividad, exceso de energía, etc.).

¿Por qué es tan importante un curso de socialización?

Principalmente, para prevenir de forma controlada que tu cachorro no tenga problemas de comportamiento futuros. Además, es la manera de poder, des de un inicio, facilitar la buena convivencia del perro con el entorno y poder aumentar la calidad de vida, bienestar y el vínculo entre vosotros a largo plazo.

El trabajo que se debe realizar, de manera resumida, durante este período es:

Habituación correcta: a estímulos y a situaciones nuevas
Manejo consistente: paseos controlados, juego controlado, obediencia básica y saber cuándo se debe premiar la conducta del animal y cuando se debe ignorar.
Conocer el lenguaje y las necesidades básicas de un cachorro: para poder cubrirlas y disminuir la posibilidad de frustración o falta de bienestar.
Construir buenos hábito: de eliminación de heces y orina, de rutina, etc.
Impedir que tu perro sea protector: con estímulos o situaciones percibas como recursos importantes (proteger comida, juguetes, propietario, zona donde se pasea, etc.). 

Desde Etholink te aconsejamos…

A partir de todo lo que te hemos explicado, recuerda que es muy importante que tu cachorro pueda salir a la calle antes que finalice este período, es decir, antes que finalicen sus 3 primeros meses de vida.

Si aun no cumple con su plan de vacunación, para no asumir riesgos de salud, se puede sacar en brazos y exponerlo, en períodos cortos de tiempo, a distintas personas, animales y situaciones, siempre respetando el nivel de tolerancia que muestre el cachorro.

Estamos a tu disposición por si necesitas ayuda profesional en el comportamiento de tu cachorro o estás interesado en nuestro curso de socialización para cachorros.

Puedes contactarnos vía whatsapp, llamada, mail o informándote de nuestros servicios.

Etholink, comprometidas con el bienestar animal.