Nuestra filosofía

Comprometidas con el bienestar animal

¿Qué te ofrecemos?

Todos nuestros servicios y productos, desde las primeras visitas, a los talleres específicos, a los cursos de socialización o productos on-line… Todos ellos están encaminados a ofrecerte herramientas no solo para solucionar problemas de conducta, sino también para ayudarte a comprender y poder así fortalecer el vínculo con quienes son sin duda parte de tu familia: tus compañeros animales.

¿Cómo trabajamos?

Trabajamos siempre en positivo, es decir respetando en todo momento el bienestar animal.

La educación en positivo es una forma de educar a nuestros compañeros respetuosa con su bienestar, pues no admite el castigo como forma de aprendizaje. Por el contrario, se basa en reforzar todas aquellas conductas deseables mediante premios (sean premios comestibles, caricias, halagos, juegos, o cualquier estímulo que resulte positivo a nuestro perro o gato). En cambio, todas aquellas conductas que no nos gustan o nos resultan problemáticas, las ignoraremos o reconduciremos, pero nunca las castigaremos. Este método, avalado por la comunidad científica, se conoce como refuerzo en positivo. Es el más eficaz, ya que asegura la adquisición a largo plazo de las conductas que hayamos reforzado, refuerza el vínculo entre el humano y el animal y en todo momento respeta el bienestar animal.

¿Cómo elegir a un profesional?

Lo más importante a la hora de elegir a un profesional es que tenga como prioridad el bienestar del animal a la hora de tratarlo. Que no use ni castigo físico mediante uso de collares de pincho, eléctricos, cadenas, collares de ahogo, pistolas de agua y un largo etc.  Estas técnicas hacen sufrir a tu compañero, deteriora el vínculo que tienes con él y tienen efectos secundarios en su comportamiento (aparición de trastornos de agresividad y miedos, ansiedad…). Además, no son eficaces a largo plazo, como han demostrado numerosos estudios científicos.

¿Qué nos motiva?

Nuestro principal objetivo es el de mejorar el vínculo humano-animal, construyendo relaciones sólidas y equilibradas con nuestros animales de compañía. Por otro lado, nuestra principal motivación es que mejore el bienestar animal en la sociedad actual, y por ello participamos también en campañas de Administraciones públicas, donde hacemos especial énfasis en la importancia de comprender las distintas necesidades que tiene cada especie. Solamente así es posible convivir y conseguir un encaje perfecto entre todos. Por este motivo en Etholink también trabajamos con el mundo equino, haciendo divulgación de las necesidades básicas y la educación en positivo en esta especie.

¿Cuál es nuestra formación?

Somos un equipo de veterinarias formadas en etología clínica, antrozoología y, a la vez, también somos educadoras caninas. Ello nos permite no solamente diagnosticar y tratar el problema a nivel clínico, sino también realizar la modificación de conducta completa que acostumbra a requerir el tratamiento de un problema de comportamiento.

¿Qué es la etología?

La etología (del griego «ηθος» ethos, costumbre, y «λóγος» logos, razonamiento, estudio, ciencia) es la rama de la biología y de la psicología experimental que estudia el comportamiento de los animales en sus medios naturales.

¿Qué es un etólogo?

El etólogo clínico es un profesional que tiene una licenciatura en veterinaria, biología, psicología, pedagogía o medicina y que ha cursado un master en etología clínica.

Dentro de este grupo de profesionales el único que puede llevar al cabo una terapia farmacológica (medicar) es el etólogo clínico veterinario. Solo él/ella puede diagnosticar y tratar problemas de comportamiento a todos los niveles.

Educador, adiestrador y etólogo. ¿Cuál es la diferencia?

Un adiestrador es una persona formada para enseñar al animal unas habilidades concretas del comportamiento pero que no busca enseñarle a modificar la emoción interna. Modifica la conducta sin ir a la causa del problema. Ejemplos de adiestramiento serían la práctica de agility, defensa, arrastre, freesbee, obediencia…

Por otro lado, un educador puede diagnosticar y tratar problemas de comportamiento excluyendo los de origen orgánico. Es decir, un educador carece de la base para poder hacer un abordaje completo del problema, pues no dispone de la formación necesaria para contemplar las posibles motivaciones de salud u orgánicas en su visión del problema. Por ello suele trabajar mano a mano con el veterinario etólogo clínico y realiza la terapia de modificación de conducta determinada según el diagnóstico del etólogo. Así pues, el educador es la persona que hace el trabajo de modificación de conducta que le recomienda el etólogo que diagnosticó el caso.

En Etholink tenemos los conocimientos y títulos necesarios para poder diagnosticar y tratar TODOS los casos posibles de forma completa. Por ello no os hará falta contratar a varios profesionales para corregir el problema de conducta de tu perro o gato.

Para qué alargar una situación desagradable para todos? Tratar los problemas de conducta es posible!